Cuando me operaron y me realizaron la mastectomia, me extirparon catorce ganglios axilares del brazo derecho.

No te voy a explicar qué es el sistema linfático ni la gran labor que realiza en el cuerpo, para eso, en cualquier página de Google te informan mucho mejor de lo que yo lo haría. Quiero comentarte las consecuencias que  puedes tener al quitarte  ganglios axilares, que es lo que me hicieron a mí. Lo primero que me dijeron era que podía tener un linfedema y perder un gran % de la movilidad del brazo

“El linfedema es una acumulación de líquido linfático en los tejidos adiposos justamente debajo de su piel”

Me puse a mirar en san Google las consecuencias de un linfadema y casi me caigo de espaldas al ver esos brazos hinchados, ¡como de elefante! Ahí tomé otra firme decisión, NO iba a permitir que mi brazo se hinchara de esa manera y mi brazo lo movería totalmente sin ninguna limitación. ¿Cómo lo he he hecho? Lo que ya sabemos, ACCIÓN.

Inmediatamente después de la operación empecé a hacer ejercicios para activar el brazo, y a preso-terapia, hace un año hago natación, y un poco de gym y ahora he empezado a realizarme drenaje linfático que me viene de maravilla y lo aconsejo de todas maneras, es verdad que lo he realizado cuando mis analíticas y mamografías han resultado negativas en células cancerosas. En la foto estoy con Lola López, una gran profesional. Ella aprendió el método M.D.L por el Dr. Emil Vodder. 

Como ves, es un currazo, mucha gente me sigue diciendo…es que tú has tenido mucha suerte y yo como siempre les contesto  si, una suerte muy currada!! 🙂

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